Avanza el enemigo
A 176 años de su paso a la inmortalidad, la figura de San Martín trasciende la historia para darnos una lección de estrategia geopolítica. Por qué Argentina necesita abandonar la gestión reactiva y articular un planeamiento nacional frente al avance de intereses extranjeros.
BITÁCORA & OPINIÓNGEOPOLÍTICA Y RRIIPOLÍTICAPENSAMIENTO ESTRATÉGICO
Jorge Santarelli
8/18/20264 min read


Así comienza una de las estrofas de la Marcha de San Lorenzo que siempre entonamos en los actos patrios. Hoy, esa frase tiene una connotación tan profunda que bien vale la pena detenerse a pensar. Transcurre otro 17 de agosto; en este 2026 se cumplen 176 años del paso a la inmortalidad de José de San Martín. El Padre de la Patria. El Libertador de medio continente.
Recuerdo muy bien, como mendocino, que desde chico la figura del general tenía otra impronta. Sentíamos ese orgullo inmenso de tener a semejante prócer como gobernador. En aquel entonces, él lideraba la Intendencia de Cuyo, jurisdicción que abarcaba también a las actuales provincias de San Juan y San Luis. Calles, plazas, bustos, monumentos, etc., todo habla del Libertador y cada rincón de la provincia respira su historia. No es casualidad que en la Fiesta de la Vendimia su canción diga "Mendoza, tierra del sol y del buen vino, la que acuñó la libertad".
Con esta imagen en mente, hoy quiero compartir algunas reflexiones. En lo personal, porque viví la figura de San Martín desde un lugar sumamente especial; en ese sentido, todo mendocino se crió abrazando este mismo sentimiento. San Martín fue y será muchas cosas: estadista, líder, militar, estratega, gobernador ejemplar, protector. Pero hoy, quiero destacar otra faceta: la de visionario.
¿Por qué visionario? O mejor aún, ¿qué es ser visionario? Tener visión implica unificar todas esas virtudes para lograr los objetivos propuestos y, llegado el momento, saber exactamente dónde detenerse. Un líder con visión sabe mirar mucho más allá del horizonte inmediato. Sabe anticiparse. Lee la realidad de tal modo que proyecta el futuro. En la geopolítica, la necesidad de una estrategia de esta magnitud resulta imperiosa, ya que marca un rumbo firme y articula los medios necesarios para alcanzar el destino.
San Martín comprendió a la perfección que, para forjar una Gran América libre, resultaba indispensable aniquilar al poder realista en todo el continente. Él imaginaba un proyecto gigante, inmensamente superior a los límites de la actual Argentina. Su plan monumental se basó en cruzar la cordillera de los Andes para luego liberar el Perú. Finalmente, al comprender que carecía del apoyo y los recursos necesarios de Buenos Aires, tuvo la inmensa grandeza de cederle a Bolívar la misión de coronar la victoria, demostrando la altura y personalidad de un verdadero líder.
Nuestro prócer, sin lugar a dudas, puede permitirse compartir el podio con gigantes como Aníbal Barca o Alejandro Magno. De hecho, muchos estudiosos lo llaman "el Aníbal de América". Y muy lejos de constituir una mera sombra de sus predecesores, su estatura política y militar se consolida al dimensionar la magnitud del escenario cordillerano y la complejidad logística que debió sortear. Mediante la planificación de tácticas de desgaste y sorpresa, logró vulnerar un obstáculo geográfico considerado infranqueable gracias al cruce simultáneo de múltiples columnas, ejecutando de este modo una estrategia de contrainteligencia sumamente eficaz. Asimismo, en el escenario de la batalla de Maipú, materializó la clásica táctica de maniobra envolvente en pinzas, un principio táctico análogo al empleado por Aníbal para vencer a las legiones romanas en Cannas.
Existe una leyenda fascinante sobre un encuentro en la ciudad de Éfeso entre Escipión el Africano y Aníbal. Escipión le preguntó al cartaginés quiénes eran, según su opinión, los mejores generales de la historia. Aníbal respondió sin dudar que el primer lugar era para Alejandro Magno. El romano asintió, ya que él también admiraba al macedonio. En segundo lugar, Aníbal nombró a Pirro de Epiro. Esta respuesta inquietó a Escipión, quien le preguntó por el merecedor del tercer puesto. "Yo mismo", respondió el cartaginés. Desconcertado, el general romano le recriminó: "¿Y si me hubieses derrotado en Zama?". La respuesta fue tajante: "Entonces me habría puesto en primer lugar". Más allá de la exactitud o veracidad de esta anécdota, la historia creo que ilustra a la perfección el calibre de estratega que fue don José.
Entonces, ¿cómo relacionamos esta reflexión con el título de esta publicación? Porque a 176 años, la figura de San Martín trasciende la anécdota para consolidarse como un paradigma de aptitud estratégica. Hoy, nuestro país, experimenta una apremiante necesidad de articular un planeamiento estratégico nacional que permita superar la gestión reactiva y anticiparse metódicamente a hechos y acontecimientos del presente pero, por sobre todo, del futuro. Aplicando así la visión de Estado y la firmeza de principios que caracterizaron al Libertador.
El tablero geopolítico mundial atraviesa un evidente proceso de reconfiguración. Por eso resulta imperioso pensar estratégicamente nuestro rol en este nuevo paradigma. En los próximos 50 años, la disputa global girará en torno a los recursos naturales, el agua, las tierras fértiles y los activos estratégicos (como Vaca Muerta). En este marco, la Argentina afronta desafíos estructurales de gran magnitud, entre los cuales se destaca la usurpación territorial en el Atlántico Sur por parte del Reino Unido de Gran Bretaña, sumada a la influencia geopolítica de potencias como el eje Estados Unidos-Israel y China -en menor medida- sobre la toma de decisiones económicas y políticas. Esta vulnerabilidad se ve agravada por la connivencia de sectores locales cuyos intereses divergen del desarrollo nacional soberano.
Es indispensable ver más allá y abandonar las discusiones estériles orientadas a la mera obtención de cuotas de poder. El futuro de la Patria está en serio riesgo. El enemigo avanza, a paso redoblado.
Bibliografía
Martiné, E. (17 de enero de 2022). San Martín, Aníbal y Napoleón. Radio Gráfica. https://radiografica.org.ar/2022/01/17/san-martin-anibal-y-napoleon/
García, R. (s.f.). Aníbal y Escipión, una conversación de leyenda. ¡O César, o Nada! https://ocesaronada.net/anibal-y-escipion-una-conversacion-de-leyenda/
